
¿Te imaginas vivir dentro de una
serpiente, un hongo, un caracol o un tiburón? La actual tendencia de
grandes edificios sobre asfalto hace que esta interrogante parezca un
sueño; sin embargo, la arquitectura orgánica es una forma onírica un
tanto escultórica y estética que lo hace posible, pues en ésta los
materiales y la disposición de las edificaciones interactúan de manera
armónica con su entorno natural.
El arquitecto mexicano egresado de la UNAM, Javier
Senosiain,
lleva más de 44 años jugando con la volumetría, los espacios curvos y
una gama de colores poco utilizados para arraigar al hombre a su hábitat
natural. A lo largo de su trayectoria ha realizado 32 obras que se
encuentran principalmente en México y en otros lugares como Sao Paulo y
Belice.
Esta exposición reúne fotografías, diseños, proyectos y
planos de la obra del experto de la forma libre. Con dichas piezas
descubrirás la manera en que sus construcciones son abrigadas por un
entorno verde, serás testigo de los procesos constructivos innovadores
que realizó, observarás el papel fundamental del interiorismo,
entenderás la importancia de las condiciones topográficas de un lugar; y
ratificarás el respeto que el arquitecto mantuvo por las raíces y
estado natural del hombre.
Algunas de sus obras inquietantes, plásticas y llenas de interrogantes son la
Casa orgánica, proyecto que intenta regresar al hombre a su nicho más primitivo y acogedor como las cavernas o los brazos de una madre;
El nido de Quetzalcóatl,
en donde 5 mil metros cuadrados de terreno irregular se convirtien en
una serpiente que pareciera que entra y sale de la tierra; y la tumba de
José Alfredo Jiménez
Sarape y sombrero, elaborada con ferrocemento, por su ligereza y maleabilidad, y azulejos multicolores.
http://www.timeoutmexico.mx/df/arte/javier-senosiain-arquitectura-organica